Obispo de San Felipe invita a recuperar las confianzas y poner la vida en el corazón de Dios
 


18 de Septiembre, 2016
Mons. Cristián Contreras Molina O.deM. invitó a recuperar las confianzas en tradicional Te Deum de Fiestas Patrias que se celebra cada 18 de septiembre en Iglesia Catedral de San Felipe

Este 18 de septiembre se celebró un nuevo Te Deum por el aniversario de nuestra patria que contó con la presencia de autoridades de las provincias de San Felipe y Los Andes, el Gobernador Eduardo León Lazcano, Marco Antonio Núñez, Diputado de la República,  además de los alcaldes Patricio Freire de San Felipe y Claudio Zurita de Santa María, un destacamento del Regimiento Reforzado N°3 Yungay con asiento en la ciudad de Los Andes, Carabineros, concejales, candidatos a alcaldes y concejales de todas las tendencias políticas y representantes de las distintas agrupaciones sociales de la provincia de San Felipe de Aconcagua. 

El Pastor Diocesano, al comenzar su homilía expresó  “En el día de la patria  damos  gracias a Dios entonando el Te Deum, himno de gratitud y alabanza  que hunde sus raíces en los orígenes de nuestra Independencia. Nosotros somos hoy los que revivimos esta y tantas tradiciones que nos traen a la memoria los ideales de quienes soñaron con un Chile creyente, republicano y democrático”. 

Enseguida, el Obispo de San Felipe  expresó: “En un ambiente enrarecido que tiende al pesimismo y en donde muchos piensan  que todo anda mal,    valoro los avances legales en torno al financiamiento de la política, el castigo a las colusiones económicas, la reforma al binominal, y la anhelada la reforma educacional. Concuerdo con cuantos opinan especialmente con relación a esta última, que debió ser  mejor pensada  y con el tiempo necesario para ser estudiada  y luego de ser aprobada, llevadas a la práctica. Dada su importancia y complejidad, nunca imaginé que  vería la luz en dos o tres años. Sin ser economista pienso que  ni con dos reformas tributarias ni con el cobre  a 4 centavos de dólar la libra  se podría lograr un cambio estructural que  diera   como resultado un proceso educativo de calidad y de gratuidad para todos. Chile necesita mejorar  las atenciones de salud, reformar el sistema  de  pensiones, seguir implementando políticas de prevención del delito, dar mejor  protección a  los menores y procurar   urgentes reformas al sistema penitenciario. Difícilmente un ser humano cambia su conducta desde la indigencia. El cumplimiento de una pena en un ambiente deshumanizado provoca odio y rencor.” 

Más adelante, el pastor indicó que “No creo equivocarme al afirmar que hemos entrado en la peor crisis que puede afectar a un país. No es ni política ni económica, tampoco de crecimiento productivo. Es la crisis de confianza que lleva a desconfiar de todo tipo de autoridad económica, política, religiosa y social. Si llega hasta creer    que todos  se enriquecen  con lo que nos pertenece. Sería muy triste que quienes se postulan a un cargo de representatividad popular usen en sus campañas un slogan que destruya lo más valioso que tenemos como es la convivencia. Sin confianza se destruyen las relaciones de amistad y de compañerismo y las más sagradas, como la de los hijos con sus padres o las de los cónyuges entre sí. Las personas de fe tenemos un desafío aún mayor porque la fe es un acto de confianza. En nombre de Dios no tenemos derecho a propagar la desconfianza. Los delitos de corrupción cometidos en Chile y por chilenos son una  realidad, pero Chile no es un país corrupto”.

Avanzando en su homilía, Mons. Cristián Contreras Molina, OdeM. expresó: En este año de la misericordia, con toda sencillez les propongo una campaña que está a la altura de todos, varones y mujeres, grandes, jóvenes y niños. Rechacemos los pelambres. Se puede tener críticas y propuestas, pero evitando el “dicen que”. No aceptemos ningún cuento, ningún rumor  y  obliguemos a quien lo proponga a dar la fuente y a hacerse responsable de sus afirmaciones. Acostumbrémonos, con Jesús y como Jesús, a dar la cara por lo que creemos y pensamos, sin miedos ni complejos, en vez de entendernos desde identidades falsas en las redes sociales, con comentarios anónimos o panfletos infamantes.” 

Hacia el final de sus palabras el Pastor de la Iglesia de Aconcagua indicó que “La vida eterna no es una esperanza solamente futura. Comienza en el aquí y ahora de la historia que nos toca vivir.  Las palabras de San Pablo son elocuentes. “Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba”; Busquen y trabajen por los verdaderos valores humanos y cristianos. No busquen el dinero ni el poder. Pidamos a Dios que nos permita hacer de Chile una mesa para todos.” 

 

Fuente: Comunicaciones San Felipe



Galerias:




Documentos:


Obispado de San Felipe | Merced #812 | Teléfono: 2510121 | E-Mail: sanfelipe@episcopado.cl