El ejemplo de la parroquia de Rinconada de Silva
 


25 de Abril, 2016
La parroquia Nuestra Sra. del Carmen, en la Diócesis de San Felipe, está emplazada en un sector rural que vive una compleja realidad socioeconómica.

En la Diócesis de San Felipe  de Aconcagua se encuentra inserta la Parroquia Nuestra Sra. del Carmen de Rinconada de Silva y su actual párroco es el Pbro.  Ricardo Gómez Herrera. 

Esta parroquia que está en pleno corazón del valle de Putaendo, zona agrícola que ha sufrido intensamente por los problemas de la falta de agua y sequía que ha afectado a toda esta región. 

Es la dura y compleja realidad socioeconómica de este sector rural, que tiene  como principal fuente laboral trabajos de temporada en faenas agrícolas. Provoca que muchas familias que tengan ingresos solamente entre los meses de octubre a abril, con las consiguientes las angustias, sufrimientos y pesares por la falta de un trabajo estable, lo que se agudiza en los meses de invierno. 

Esta problemática también afecta directamente en el servicio pastoral que  la Iglesia realiza cotidianamente, porque “este es un valle pobre”, expresa el Padre Ricardo Gómez.

“Existe precariedad en muchos trabajos. Vemos cómo los jóvenes han emigrado de este lugar y ven la falta de oportunidades en el ámbito laboral. Nos encontramos con familias sumidas en la  tristeza y la angustia”.

Por esta razón, la situación de los católicos es compleja en materia económica.

Tampoco hay familias adineradas o de grandes fortunas que vivan en este sector rural que apoyen económicamente a la parroquia. 

Todos estos antecedentes excepcionalmente esta parroquia solo entrega al Obispado solo el 25% de los ingresos recaudados por concepto de la Contribución a la Iglesia. 

El año 2015 el total recaudado y que quedó en la parroquia, es un monto de $4.461.000, lo que genera un promedio de ingreso mensual de $371.000 aproximadamente.

En algunos meses en un poco más alto, pero en el periodo invernal esta cifra baja de manera considerable, y es más difícil costear los gastos fijos: salario del secretario parroquial, dos trabajadores que se encargan de la mantención del Santo Cristo, un cuidador de la Ermita de Los Baños del Parrón, y una persona encargada de la cocina.

 Además hay que sumar los gastos de los servicios de agua y electricidad y también el alto consumo de combustible que existe en la parroquia, que se compone de 17 capillas (las cuales son visitadas semanalmente) y 8 oratorios. 

Para poder enfrentar esta situación tan precaria en materia económica, hace algunos años el Consejo Económico Parroquial desarrolló, junto a un grupo de mujeres del sector, la Pastoral del 1%, es un grupo muy valioso, que ha asumido esta difícil y en ocasiones ingrata labor, ir a las casas para recaudar el aporte económico de las familias.

“Ellas conocen mejor que nadie la realidad de esta parroquia y de los fieles de esta comunidad, Y en ellas están la valentía y la alegría puesta al servicio de esta abnegada labor que realizan en beneficio directo de la parroquia”, explica el sacerdote. 

El Padre Ricardo agrega que “con ellas nos reunimos todos los meses, es un grupo muy alegre. Estas mujeres siempre están sonriendo, es muy motivador compartir con ellas, porque tenemos actividades de espiritualidad, pastoral y también de fraternidad. Incluso salimos en misión cada año, vamos a un sector diferente de nuestra parroquia, para animar la vida de los laicos. Es muy bonito, poder contar con estas mujeres que están siempre dispuestas a realizar este servicio para así contribuir a la viabilidad económica de la comunidad parroquial de Rinconada de Silva”. 

Artículo publicado en El Mercurio, edición del día 21 de abril. 



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