Con recogimiento se vivió Semana Santa en la Parroquia San José Obrero de Rinconada
 


28 de Marzo, 2016
En el Templo parroquial y en compañía de los fieles se comenzó la celebración de la Última Cena, momento en que Cristo estableció la Eucaristía y entregó el mandato de la caridad y el amor. Abriendo así las puertas del Triduo Pascual que constituyeron los tres días importantes del año litúrgico, en que se celebran el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Viernes Santo

A las 15 horas, se realizó la liturgia que conmemora la pasión de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. El Pbro. Andrés Rodríguez Cataldo señaló: “Cristo sufrió por nosotros, sufrió por los demás. Cristo quiso hacer suyos nuestros sufrimientos y nuestros dolores. Lo hizo por amor, porque sólo por amor se puede sufrir por los demás con un sufrimiento redentor”.

Vía Crucis

Por la tarde, a las 20:00 hrs., la comunidad salió en procesión por las calles de la Población La Viña. Rememorando el misterio de la Pasión y Muerte de Jesucristo en la Cruz, se efectuaron las 14 estaciones del Vía Crucis.

Al llegar a la parroquia, entre cantos, recogimiento y una reflexión final, El Pbro. Andrés Rodríguez, invitó a vivir el Sábado Santo “es el día de dejar que Cristo inunde esta soledad, y nos llene de esperanza como hombres resucitados” expresó.

A la misma hora la comunidad de Casuto representaron el vía crucis en vivo  convirtiéndose en un espacio de reflexión en los días de Semana Santa y promoción de los valores cristianos, escuchando, mirando y contemplando a Cristo Crucificado.

Vigilia Pascual

Alegres y con regocijo los fieles se abrazan al finalizar la celebración. Fueron numerosas las personas que colmaron la capacidad del Templo Parroquial y que con fervor gritaban: ¡Viva Cristo Resucitado! Y es que durante la noche del sábado 26 de marzo, la comunidad vivió con total esperanza la Vigilia Pascual.

Todo comenzó a las 21:30 hrs., cuando a la luz de las velas, el Cirio Pascual hizo ingreso hasta el presbiterio. El sol ya se había escondido y con el canto del Gloria, los feligreses apagaban sus velas y las luces del Templo hacían resplandecer el espíritu de esta fiesta, el triunfo de la Vida por sobre la muerte.

Durante la celebración, se renovaron las promesas bautismales, con el cual los asistentes se comprometieron nuevamente a anunciar la Palabra de Dios Padre y transmitir por cada rincón su eterna Misericordia.

 

Fuente: Parroquia San José Obrero. 

 



Galerias:


Obispado de San Felipe | Merced #812 | Teléfono: 2510121 | E-Mail: sanfelipe@episcopado.cl