Religiosas y religiosos de San Felipe, realizan retiro entorno a la Laudato Si
 


15 de Septiembre, 2015
El domingo 13 de septiembre, en un día con sol y gozando del bello paisaje que la rodea, diversas congregaciones religiosas de la Diócesis de San Felipe se reunieron en la Casa de Espiritualidad de Auco, para un día de retiro.

A partir de la encíclica Laudato SI, especialmente de los números  43 al 47 que se refieren al  Deterioro de la calidad de la vida humana y degradación social y del 203 al 208 que hablan  de Apostar por otro estilo de vida  dedicaron la mañana  a orar y ver las llamadas  que el Señor les hace como VR en esta realidad. Por la tarde, luego de participar con todos los peregrinos del santuario de Auco en la Eucaristía al mediodía y compartir el almuerzo en un ambiente de fraternidad,  continuaron con su retiro orando con los documentos de sus respectivas congregaciones y buscando la sintonía que estos tienen con lo que el papa plantea en la Encíclica.

Concluyeron el día de retiro rezando vísperas con las Hnas Carmelitas Descalzas en la capilla del claustro y compartiendo un momento de saludo y de intercambio en el locutorio del convento.

A continuación ofrecemos como aporte a la vida de la iglesia algunos textos  de  los documentos congregacionales que constituyen anuncio y profecía para el  mundo de hoy día y que está en relación con la palabra del Papa Francisco I  en la Laudato Si

  1. “El SILENCIO, condición de encuentro con Dios y su Palabra, es plenitud del corazón; y sosiega el espíritu y favorece la contemplación y el estudio.

El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar. A esto se agregan las dinámicas de los medios del mundo digital que, cuando se convierten en omnipresentes, no favorecen el desarrollo  de una capacidad de vivir sabiamente, de pensar en profundidad, de amar con generosidad. Los grandes sabios del pasado, en este contexto, correrían el riesgo de apagar su sabiduría en medio del ruido dispersivo de la información. Esto nos exige un esfuerzo para que esos medios se  traduzcan en un nuevo desarrollo cultural de la humanidad y no en un deterioro de su riqueza más profunda.

EN LA SENCILLEZ, EL TRABAJO Y LA POBREZA.

La sencillez, debe ser en cada una de nosotras una disposición profunda que marque nuestra vida de oración, nos hace aceptar nuestras limitaciones y nuestras faltas sin desanimarnos.

El trabajo es un factor de promoción humana, lugar de encuentro con todos nuestros hermanos, nos asocia a la obra de la creación.

El trabajo jamás debe conducirnos a la acumulación de riquezas.

Pobreza. Así, a ejemplo de nuestra Fundadora quien no habiéndose reservado nada, no poseía nada, nos abandonamos a la Providencia en la alegría y en la libertad de aquellos cuya sola riqueza es el Señor.”( Dominicas de la Presentación)

  1. “Desde la nueva cosmovisión y la degradación que sufre nuestro planeta, nos urge pasar del concepto de “dominio de la naturaleza” al de “cuidado de la naturaleza” y hacer buen uso de los recursos naturales, porque la explotación abusiva del sistema ecológico, afecta especialmente a los más desfavorecidos y pone en riesgo la biodiversidad y el futuro de las nuevas generaciones. Las amenazas del planeta se convierten en amenazas contra la Humanidad. El grito de la tierra y el grito de los seres humanos explotados son el mismo grito.

Los límites en el uso de la tierra preservan la justicia y el derecho de todos a los bienes de la creación, que Dios destinó al servicio de la humanidad” ( Doc. capitular “Anunciar y defender al Vida”, Carmelitas de la Caridad de Vedruna)

  1. “En virtud de dicho carisma y siguiendo la línea trazada por nuestros fundadores, el fin propio es “la renovación cristiana de la sociedad” de acuerdo con las necesidades más urgentes de la Iglesia y con especial atención a los más necesitados. Las características de este servicio, según el espíritu de nuestros fundadores son disponibilidad y una gozosa entrega, la sencillez, un espíritu abierto y sanamente actualizado  hacia todos, en especial a los más necesitados del amor de Cristo. Nuestro servicio apostólico habrá de ir concretándose  en cada época en las obras más adecuadas y según las necesidades del tiempo y lugar” ( Constituciones Congregación de Religiosas Filipenses Misioneras de Enseñanza)
  2. La congregación a ejemplo de Jesús  Buen Pastor se dedicó al trabajo con la mujer más desvalida, con la joven con problemas de conducta, familiar y social, ayudándolas  con una formación que las ayudara a una integración a la sociedad de acuerdo a sus derechos, teniendo en cuenta una formación que las capacite para enfrentar la vida.  Colabora en la formación de líderes espirituales  para un mayor encuentro de Dios en sus vidas y para una mayor entrega a sus parroquias y comunidades de barrio ( Hnas del Buen Pastor).
  3. “Guarden las hermanas la pureza de corazón y procuren mirar con ojos sencillos y limpios a todas las creaturas, conscientes  de que han sido creadas para gloria de Dios. Lleven vida laboriosa y sobria, se gocen cuando vivan con los pobres y heridos, enfermos y leprosos, mendigos del camino”( Franciscanas Cooperadoras Parroquiales)
  4. “Amadas y creadas por Dios valoramos el don de nuestra vida y el llamado a ser mujeres consagradas con un servicio y misión al estilo del Buen Pastor, con la pedagogía del sistema preventivo siendo auxiliadoras en medio delas niñas y jóvenes” ( Instituto Hijas de María Auxiliadora)
  5. “Para participar más íntimamente en la pobreza de Cristo que escogió vivir pobre entre los pobres y para desprender su corazón de lo que poseen y de lo que son , los hermanos hacen el voto de pobreza y así estar más disponibles para Dios y para los demás , especialmente los menos favorecidos .

 Mediante una formación cívica y social apropiada preparan a los jóvenes para el compromiso temporal.

        Les prepara para trabajar por la desaparición progresiva de las estructuras económicas y sociales injustas y de las discriminaciones que atentan contra los derechos fundamentales de la persona humana, opuestas ambas al designio de Dios .

      Despierta su conciencia a los grandes problemas del mundo y a las nobles aspiraciones de la humanidad:  paz , justicia , libertad y verdad”.( HH.  Menesianos)



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